Entendiendo los efectos del estrés sobre la mortalidad embrionaria

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La pérdida embrionaria es la mayor pérdida económica en la industria de la carne, vaca/becerro. Por lo tanto, sus decisiones sobre el tiempo de reproducción deberían de considerar factores que pueden influenciar la mortalidad embrionaria y la supervivencia de los becerros, incluyendo el momento de transporte del animal tanto como el estrés calórico.

En este artículo, Sarah Fields, una asistente de investigación de postgrado en producción de carne, y Dr. George Perry, especialista en manejo y reproducción de ganado de carne con SDSU ciencia animal y de rango, te ayudarán a entender los efectos del estrés en la mortalidad embrionaria, para que puedas tomar decisiones de manejo para disminuir su impacto.

Desarrollo Embrionario

Para poder entender como el estrés puede incrementar la mortalidad embrionaria, primero debes entender el Desarrollo del embrión (Tabla 1).  

Al igual que el ciclo estral, el desarrollo del embrión comienza en el día 0, o el día del estro. Este es el día en el que la hembra es receptiva al macho y ocurre la inseminación. La ovulación ocurre en el día 1 o aproximadamente 30 horas después de la primer monta (Wiltbank et al., 2000). Si hay esperma viable presente, la fertilización ocurre en el oviducto, poco después de la ovulación. La primera división celular ocurre en el día 2, y para el día 3 el embrión ha alcanzado la fase de 8 células (Shea, 1981). Entre los días 5 y 6 el embrión migra en el cuerno uterino y para el día 7 a 8 se forma el blastocito (Shea, 1981; Flechon y Renard, 1978; Peters, 1996). En esta etapa pueden observarse 2 partes distintas en el embrión: 1) la masa interna de células, la que se transformará en el feto y 2) el trofoblasto, que se convertirá en la placenta.

Entre los días 9 y 11 el embrión eclosiona de la zona pelúcida, una capa protectora que ha rodeado al embrión hasta este punto (Shea, 1981; Peters, 1996). Después, en los días 15 a 17, el embrión envía una señal a la vaca para decirle que esta preñada (Peters, 1996). Esta es la primera señal que la vaca recibe para saber que está preñada. El embrión se adhiere al útero al principio del día 19 y alrededor del día 25, la placentación, una intrincada interfaz celular entre la vaca y el becerro, comienza. Para el día 42 el embrión se ha adherido por completo al útero de la vaca (Peters, 1996).

Estrés de Embarque y mortalidad embrionaria

Con el conocimiento sobre los puntos críticos del desarrollo embrionario, se vuelve más fácil el entender como el estrés del embarque y transporte puede resultar en un incremento de mortalidad embrionaria en vacas (tabla2).

Cuando embarcas animales en un tráiler y los transportas a una nueva ubicación, estos se estresan liberando hormonas relacionadas con ese estrés. Estas hormonas nos llevan a una liberación de diferentes hormonas que pueden cambiar el ambiente uterino, donde se está desarrollando el embrión. Durante la formación del blastocito, la eclosión, el reconocimiento materno de la preñez, y la adherencia al útero, el embrión es vulnerable a estos cambios.

Este periodo crítico está entre los días 5 y 42 después de a inseminación. Antes del día 5, el embrión se encuentra en el oviducto por lo que no está sujeto a los cambios en el ambiente uterino. Es por ello que el estrés no tiene influencia en la supervivencia del embrión en este tiempo.

Entre mayor sea el periodo de tiempo después del día 42, menos severa es la influencia del estrés por transporte en la perdida embrionaria. Cuando el embrión ya completó su adherencia al útero, el embrión es mantenido por su madre y aparenta no ser afectado fácilmente por cambios en su ambiente. Por otro lado, entre estos puntos de tiempo (5-42 días), el embrión está en su mayor riesgo.

¿Cuándo no se deben trasportar vacas?

El trasportar vacas que se encuentren entre los 5 y 42 días puede ser perjudicial para la supervivencia del embrión y puede causar un decremento del 10% en la tasa de preñez (tabla2). La investigación también ha demostrado que trasportar ganado de 45 a 60 días después de la inseminación, puede resultar en un 6% de perdida embrionaria. Por lo que aún el trasportar ganado de 45 a 60 días después de la inseminación puede incrementar la mortalidad embrionaria.

Los periodos de tiempo críticos como la formación del blastocito, la eclosión, el reconocimiento de la preñez y la adherencia al útero se llevan a cabo durante la preñez. Si estos eventos se ven perturbados, esto nos lleva a aumentar la mortalidad embrionaria y al decremento de las tasas de preñez. Es por ello que es importante que trasportes el ganado antes de la temporada de inseminación o que se realice inmediatamente después de la inseminación.

¿cuándo deben ser trasportadas las vacas?

Realizar el trasporte entre los días 1-4 es lo mejor. El embrión se encuentra aún en el oviducto por lo que no está sujeto a los cambios en el útero.

Después del día 45, el embrión está bien establecido y completamente adherido con la placenta. Es por ello que También es menos susceptible a los cambios resultantes del estrés. El realizar el trasporte en esta etapa también puede ser de menos riesgo; sin embargo, la perdida embrionaria por transporte de los animales se ha reportado hasta el día 60 post inseminación. Toma los cuidados necesarios para reducir el estrés involucrado cuando los animales están siendo transportados. No llenes el tráiler de más. Maneja el Ganado de la forma más calmada y gentil posible.

Estrés calórico y mortalidad embrionaria

El mejor tiempo para transportar Ganado durante las etapas tempranas de Desarrollo embrionario. Sin embargo, este momento es también en el que el embrión es más susceptible a las altas temperaturas. La temperatura, la humedad y el viento, afectan al estrés calórico de la vaca.

La temperatura rectal del ganado se encuentra normalmente en 102.2°F o 39°C. Un incremento de la temperatura en 2°F o 1°C puede resultar en un decremento en el desarrollo embrionario (Ulberg y Berfening, 1967). Cuando esas temperaturas alcanzan los 105.8°F o 41°C por tan poco como lo son 9 horas en el día de la inseminación, el desarrollo embrionario se puede ver comprometido (Rivera y Hansen, 2001).

El estrés calórico también ha sido reportado por cambiar las ondas foliculares, resultando en una calidad reducida del ovocito (Wolfenson et al., 1995). Los investigadores han reportado que el estrés calórico en 42 días antes (Al-Katanani et al., 2001) y después de 40 días de la inseminación, pueden afectar las tasas de preñez (Cartmill et al.,2001). Esto ilustra lo importante que es planear con anticipación la temporada de inseminación.

Existen diferentes modos para reducir los efectos del estrés calórico como: la sombra, ventiladores y rociadores. Estos métodos permiten que los animales se mantengan frescos en los periodos más calurosos del día. En áreas Húmedas, los rociadores pueden no beneficiar a los animales. Si el agua no se puede evaporar, no es del todo efectiva al enfriar a los animales.

Los productores que utilizan I.A. también pueden implementar protocolos de inseminación a tiempo fijo I.A.T.F. para incrementar las tasas de preñez durante los meses cálidos. La I.A.T.F. ha incrementado las tasas de preñez en animales inseminados 12 horas después de la detección de calor en condiciones de estrés calórico (Arechiga et al., 1998; de la Sota et al., 1998). Esto es más probable debido a que menos animales muestran signos de celo cuando sufren de estrés calórico. Cuando el clima es muy caluroso, los animales tienen a no moverse mucho y no muestran signos de celo. La detección de celos es una parte vital de lograr más animales preñados. Desde que son pocos animales a los que se les detecta calor, pocos animales son inseminados. En este caso, la inseminación a tiempo fijo es el mejor protocolo a usar, ya que este elimina la detección de celo.

El usar la transferencia de embriones durante los tiempos de estrés calórico también puede aumentar las tasas de preñez. Se ha probado que los embriones frescos de alta calidad incrementan la tasa de preñez por encima de la I.A. en vacas con estrés calórico (Putney et al., 1989). Los embriones en la transferencia pueden adaptarse a temperaturas elevadas. Es por ello que el uso de las transferencias de embriones en tiempos de estrés calórico mejora el éxito en las preñeces.

Planeando el éxito

El lograr que las vacas y vaquillas queden preñadas durante la época de inseminación – especialmente en la etapa temprana de la época de inseminación – puede tener un impacto tremendo en tus niveles de rentabilidad. Ya has dedicado tiempo, esfuerzo y el costo para tener una época de inseminación exitosa (ya sea servicio natural o I.A.). Asegura que tus decisiones de manejo te lleven al éxito de igual forma. No permitas que los animales se estresen en los tiempos claves en los que se lleva a cabo el desarrollo del embrión. Considera que el estrés calórico y el embarque y transporte del ganado. En pocas palabras el llevar una planeación alrededor de las fechas de inseminación es una herramienta importante de manejo para maximizar el éxito de las preñeces.

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